miércoles, 28 de octubre de 2009

ELEGÍA











Asiduo a la memoria con el tiempo desandando
y una palabra sencilla sonando a poco que despierta el día,
la vida se va enjaezando surcando el verbo soñar, soñando.

Terminado un silencio roto por el sonido del aire,
brotando cautivas de la dulce saliva las letras se hacen
y en caducas hojas de sinfónica voluntad se esparcen, versando.

Tan separadas que ni se sienten, existiendo sin ser algo,
caen diminutas como importantes disfrazadas de melodías
sin sospechar que serán himnos de todos los días, cantando.

Medido el filo del fuego abrazando su cuerpo en llamas,
las nubes de sentimiento viven colgadas de un te quiero
con pasos haciendo a la huella y la tierra hermanas, andando.

Garabateando los cielos estrellados a mil leguas del hielo seco,
sintiendo la muerte de lejanía como un eco cincelado
dejo letras sin sangre hechas esclavas del vacío de existir, viviendo.

…pensando, pensándote, mientras te pienso.


Fotografía de Pedro Garcea

domingo, 25 de octubre de 2009

LLANTO DE LUNA

Tras los trozos de la intangible noche
viaja un beso bailando de tu cintura,
que no puede ver la luz que se apaga del estanque
con el destino sin saber donde camina,
cabalgando sobre el viento que la sombra esconde
en pos de la senda torcida que se brinda,
queriendo ver lo que no se sabe ver
riendo cada vez que llora el rocío,
o llorando cada vez que el río
desborda de sus ojos al caer
las gotas mal paridas de lágrimas vivas
surgidas del dolor que te ha herido,
cubriendo la nube de sombra
y el sendero en bosque de olvido,
agrietándose en almas dispersas
llovidas sobre llovido,
buscando en silencios derruidos
donde el perdón se ha perdido,
tocando el hielo en llamas
caído de tus labios en telón de suspiro,
esperando tus lágrimas negras
que la estela de tu mirada en la noche ha prendido.


Fotografía de Pedro Garcea

martes, 20 de octubre de 2009

ESCRITAS HOJAS YERMAS


Muro de papel blanco
lamento de plegaria al viento
y aliento de la pluma seca,
sécame el ansia de hablarte
del mojado sueño que me acecha,
otórgame los secretos caminos
que los hilos de la tinta estrecha
para sembrar en tus níveos campos
haciéndolos cultivo de estrellas,
que se puedan leer en la noche
las cuartillas que se escriben a ciegas,
con ojos de corazón enterrado
con los dedos de las manos sueltas,
déjame llevar el amor en tus brazos
en el color de las letras muertas,
en el solitario escenario de estrofas
que flota sobre mi tumba abierta,
déjame el ánimo de arar tu tierra
descubriendo la boca cubierta,
dame la vida que porta tu sangre
que yo llevaré nuestro amor a cuestas.

Fotografía de Eyre

sábado, 17 de octubre de 2009

QUE ME DIRÁN


Que dirán mis decires
cuando las palabras mueran
dejando al corazón libre
y a las manos sueltas,
sin la pasión del recuerdo
sin una vida eterna.

Que dirán si siguen amando
tus gestos,
tus sonrisas,
tu voz,
tu respiración,
si ya no tienen lengua.

Que dirán si serán inútiles
cuando las letras no se muevan
amontonadas entre tierra
y regadas de sangre seca,
sin el cambio de primaveras
sin la sensación de tu voz.

Que dirán si nos cuentan
en el día,
en la tarde,
en la noche,
en como cae la lluvia,
y como quema tu sol.

Que dirán arrepentidas
sin tristezas de alegrías
al caminar, al vivir, al soñar
a ser feliz cuando te amo,
a ser escritas por mis manos
y seguir enterradas de por vida.

Si lo dicen con amor
que me digan lo que quieran…


Fotografía de Pedro Garcea

martes, 13 de octubre de 2009

BOCANADAS DE UN TAL VEZ…


Quizás perdí el alma en tus fauces
sucumbiendo a los ritos fugitivos,
y mi tristeza solo tuvo sentido
penetrando en tus tierras abiertas,
creciendo en los huecos hundidos
del último mar derruido
encaramado de sombras quietas.

Acaso tuve un nido de ramas urdido
posado del árbol mas crecido,
refugiado del destello de tus ojos
hostigado por venenosos delitos
y de pasos que se hacen olvidos,
derrumbado de tardes secas
y de llamas de fuego dormido.

Que no daría por lo que hemos perdido
en ceremonias de pasados vivos,
cuanto hay que esperar al sinsentido
contando los minutos que se volvieron segundos
recordando el moribundo impulso que se ha ido,
que no existe lo que busco, que no tiene destino,
que la corriente de un río no tiene vuelta.

Ya solo eres aquella
a la que tendré que soñar,
en encuentros por inventar
lo que jamás me llega,
que no quiero ver, que quiero tocar,
que no hay alivio para el sedoso aroma de amar
en el delirio de encontrar tu puerta abierta.

Que ya eres marca negra
en un infinito por rozar,
cadentes locuras de letras
que mis manos hacen sonar
sobre cuartillas de sábanas muertas,
cuando entenderé que las palabras,
tal vez, se escriben al soñar sin darnos cuenta.

Fotografía de Pedro Garcea

sábado, 10 de octubre de 2009

EL DON DEL ERROR


La vida tiene una puerta
con entrada y con salida
un pretexto que te mira
una excusa que te acecha.

La vida que sin aviso estalla
caída en la desgana de estar vivo
buscando deseos que no llegan
escapa sobre la espuma sin motivo.

La vida que sin querer queda abierta
lanza un sueño que es casi nada y mas que todo,
es suspirar al soñarlo siendo el todo y perderlo
y despertar en la nada para preguntarte donde vas.

La vida que de flores no calla
camina sobre mares pintados de plata
y llueve escrita sobre las aceras
volviendo como ola que siempre se va.

La vida que las dudas siempre despierta
rezuma palabras que de amor se alimentan
haciendo girar el eje de las ruedas
en el devenir de una vida que vive revuelta.

La vida tiene una puerta
con entrada y con salida
un pretexto que te mira
y una excusa que siempre te espera.

La vida es un regalo de cumpleaños.

Fotografía de Héctor Jiménez

jueves, 1 de octubre de 2009

SIN DARME CUENTA


A veces siento
el amado azul de tu cielo
que marca el tiempo y la cuenta,
sin prisas y de huella lenta
alfombrando las piedras del camino
hasta recogerse el sol.

Otras veces presiento
los secretos muros de la niebla
en columnas, atrios y jardines
embestirme de sueños sin meta,
cuando los porques nos aprietan
o cuando las respuestas se van.

Casi siempre atento
al tiempo que algún día dirá
o que hará saber algún día,
que la locura despierta sin colores,
que un recuerdo se llena de olores
o a la sombra que pare tinieblas.

Perdido en lo que siento
en lo que tus ojos me cuentan,
ciego a la tentativa de grandezas
mojando el vacío de tinteros,
sin un alma que no tiene cuerpo
y con promesas volando de ligereza.

Apenas me cruzo contigo en algún sueño
amo la vida sin darme cuenta.