jueves, 28 de enero de 2010

ELEGIA III


De vuelta al futuro al otro lado del muro
buscando el nacimiento ceniciento de un cielo prematuro.

Tardando el tiempo atado a un ocaso
barriendo las caricias que se quedan envueltas a cada paso.

Esperando que la rama se haga florida
y el cabello encaneciendo poco a poco al soslayo de la vida.

Desafiando la pálida indiferencia de la pared
retándola cada instante con la fuerza que me provoca tu sed.

Jugando a volar con el roce de una nube ardiente
con tu imagen naciendo en claroscuros deshojados por el poniente.

Sembrando dedos en la alfombra de la nieve
escribiendo mientras una lágrima ahoga la tarde que llueve.

No me detendrá la indignidad de mi suerte
y echaré a andar un día mas hasta resbalar en la muerte.

Seguiré el camino murmurado por el fulgor de una estrella
que sin decir que lo era, siempre fue ella.

martes, 26 de enero de 2010

LA ESQUINA DEL DESCONOCIMIENTO


No se si estás o solo estás sola,
y pienso, recordando que estoy solo
en un ayer en que tu y yo somos
un recuerdo muriendo de muerte,
si me llegara el aturdido camino
y su cansancio me hiciera enemigo
para saber de ti o estar contigo, o verte,
en el mundo seco de un destino
soñaría que seguimos siendo amigos.

No se si lo pienso o lo libo de un sueño,
y siento, el despertar sin tenerte
un apenas en mitad de lo indefinido
esperando que me sonría la suerte,
si escupiendo lo que callamos
mientras en el corazón la sangre vuela
y en las paredes del alma truena
silbando los vaivenes del sonido inerte
que se mueve por la rueda de lo vivo.

No se si lo veo o no se ya si creo,
y escribo, en el aroma de las flores
los abrazos a los que nos rendimos
que perfuman los vientos sin colores,
siguiendo a los ecos de un beso perdido
evitando la palabra que mas me ha herido
sin mas suspiros que el murmullo de tu voz
preguntándome que tengo y lo que he tenido.

Paseando las calles con las manos vacías,
solo te tengo a ti cuando miro al infinito.


Fotografía de Pedro Garcea

lunes, 18 de enero de 2010

HOJAS OLVIDADAS














Se han caído de la mesa deslizadas de silencios
gritando con la seca mudeza de las letras,
heridas por la tinta que duerme quieta
almacenadas en rumores de palabras
sorteando ráfagas embrujadas de sortilegios.

Llenando páginas esculpidas de miradas
con las que abres la puerta secreta,
buscando un corazón hecho pedazos
con argollas que sujetan sus piernas,
que pesan como pasos eternos
colgados en los posos de las horas
y que se ahogan en una tarde muerta,
imaginando que de nuevo llegará lozana
un alba calentada por la luz de la mañana
que vuelvan a mover los papeles dejados,
esperando de unos ojos sus caricias
dándolas la vida si me dejas tu puerta abierta.

Campos sembrados que de ti cuentan
abonados con lo que de mi arrancas
en sendas interiores que por gemidos vuelan,
entre nieblas otoñadas y blancas
siempre habrá un viento que quiera que se muevan.

Hojas olvidadas en el aliento de tu estela.



Fotografía de Concha Cardeñas

domingo, 10 de enero de 2010

SUBSONETO DE LA DESESPERACIÓN


Cuando la dulce noche murió
el cielo desnudó sus entrañas
y un pálido parpadeo nació
de los senos preñados de las mañanas.

Para sentirte un día mas en mis venas
escribiendo estrofas en viejos recuerdos
que se dejan secar sobre lágrimas negras
hechas del polvo blanco de los huesos.

Para soñarte mas allá de las nubes blancas
alejándome del olvido de una mirada de estrellas
componiendo traspiés a las canciones mas bellas.

Cuando las nubes se quedan paradas
gritando que en el amor hay algo que se aprende,
pero que no se enseña, con la agonía de las palabras.

Fotografía de Gemma Redondo