domingo, 25 de septiembre de 2011

DIOSES ATEOS



De que parte está tu parte
repartiéndose la vida,
desde donde la miras
alcanzas poco la realidad,
ya que tu mundo está en los cielos
o quizás aún más allá,
escondido para los ojos
un parnaso que nunca se verá,
de donde nos trajisteis
para volvernos a llevar,
dones y prendas nos regaláis
de todo lo que no queréis dar,
en mandamientos con palabras
cadenas escritas por hombres de otros tiempos
que hacen de cualquier gloria dudar…

…puedo creer en el rayo
como naturaleza sin voluntad,
en la humedad de un nublado
que te permite respirar,
tener instinto para ceder
por sentir la convicción de amar,
el perseguir cualquier sueño
que permita alcanzar libertad,
vivir de los instantes enteros
colmando los dones de la edad,
porque el destino se ha de arar
y en ello no hay nada divino,
que solo somos un suspiro
del tiempo que lleva cumplido
la trama de la historia universal.

Por eso estoy convencido que mi ateísmo es fingido,
ya que cuando te escribo me lleno de eternidad.






Fotografía de Esther

lunes, 19 de septiembre de 2011

PARAíSO INCONCEBIBLE



Tan alta es tu cima
que las nubes quedan enterradas
como océanos desinflados,
que el viajero viejo y cansado
contempla con lágrimas de amarras.

Hechas con laderas de deseos
y sensaciones de encantos
donde patinan las escurridizas quimeras.

Tanto que soñar con besar tu boca
aún siendo tan solo en las hojas
se hace mito que perdura por eras,
enarbolando la cruz de la distancia
colgando praderas de acantilados.

Perdido el don del vuelo
envejeciendo como raíz muerta
llenando su cielo de seseantes estrellas.

Tan alta es el ansia
que el impulso me arrastra a tu puerta
a escalar los peldaños medidos,
aunque sea sobre palabras huecas
hasta no desear nunca la vuelta.

Acaparando las manos con letras
de caminos que no se transitan
y de nieblas que son tus calles y sus riberas.

Tanto es el afán de alcanzar
que se semillan las lejanías
con los versos que te acercan,
y así los Dioses de la poesía
me permitan brotar en sus huertas.







Fotografía de Héctor

viernes, 9 de septiembre de 2011

ESC0NDIDA ALMA















Sé que me engañas
y aún así te dejo
porque te quiero,
sabes que me engañas
y porqué consiento
porque me quieres,
te engaño si me engañas
y es porque aceptamos
porque queremos,
oculta no me engañas
y siempre nos encontramos
sin quererlo,
me engaño si te engañas
y si te miento
es queriendo,
vivo si me engañas
y si te pierdo
tan solo quiero
hallarte en las letras,
buscarte en las palabras
y descubrirte en los versos.

Ayer te hallé en las letras,
hoy te busco con las palabras,
mañana te encontraré en los versos.



miércoles, 7 de septiembre de 2011

ROSAL DE SONETO












La flor de la ausencia destila un perfume
tan alargado como la línea del horizonte,
difuminado como un alma inconsciente
mientras ella de sus colores presume,

disuelve con la tentación de sus formas
y diluye las dudas de la incertidumbre,
embrujando desde el vientre a la ubre
con el canto gregoriano de los aromas,

aprende a bailar la sonata del viento
para no olvidar aquello que siente
mimbreando ante cualquier contratiempo,

rumbosa flor de sabor aguardiente
que acoge en sus espinas la marca roja
de las letras que sangro al escribirte.

¡Oh rosa de la nostalgia!

domingo, 4 de septiembre de 2011

JUICIO AL MOMENTO



Nunca se acaba
la ceniza de un nuevo principio,
luz crecida en espacios de tiempo eterno
con un cielo de piedra enmarañado
y la palabra exacta de lo sentido,
que se exhala con cada suspiro
esculpida por las cosas de lo primario.

Jamás terminan
las leyes y los juicios del condenado,
el ir y venir del nervioso amanecer
la divinidad que vuelve a florecer
con sonrisas preñadas de bostezos,
sembradas de escaleras de placer
en baladas que amortajen al silencio.

No se evita
querer gritar cuando no se puede,
creer con fe ciega en los peldaños
que se abren al mundo del limpio lienzo
con colores en voces de fuera y de dentro,
intentando evitar el instante
o las travesuras de un patio de colegio.

No llegamos
a las bocas que viven en la sombra,
a las pobres palabras sin aliento
que riegan de abundante alimento
la tierra, el aire y el fuego,
con letras que siembran sus llamas
sobre el altar del más viejo sacrilegio.

No se alcanza
la armonía áurea del sol primigenio,
con la palidez desgranada de las estrellas
que no siguen caminos sino estelas
de escalones rotos y desprendidos,
embrujados de sueños en la niebla
por el arte clandestino de los miedos.

No se explica
donde se tiene al corazón contenido,
ni que contenido tiene el amor
al espolvorear arenas del viento
en el cofre de la verdad correcta,
y sin darnos apenas cuenta
la vida se nos marcha con el tiempo.