domingo, 3 de mayo de 2020

INMARCESIBLE


No te busco en la altura;
ni en la piel del suelo;
ni siquiera en tu cintura,
ni en la sombra de tu cuerpo.

Y no te busco, de momento,
porque eres una carta encantada
por la oculta cara de una Luna lejana
agazapada tras un firmamento.

No te busco en un gesto;
ni en una figura callada;
ni siquiera, en un deseo;
ni en la magia de la mirada.

Porque no busco nada;
es tan solo sentir lo que siento,
soy el que cierra los ojos y calla…,
porque estás en mi si te pienso.

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