domingo, 2 de agosto de 2009

CIMAS DERRAMADAS

Alba de mirada quieta,
horizonte que nunca se va
colgado de esencia de pasos
y siluetas de sombras viejas,
desnudas al que dicen al que dirán,
firme línea que de equilibrio sigue sujeta
y que unos pies ansían pisar.

Alfombra de gotas que se agotará
rezumadas de una garganta
en el caño seco primaveral
o en las estepas muertas,
tiempos que los silencios no callarán
gritando miedos que impedirán
que tu boca y mi boca se sientan.

Macizos de acantilados abismales,
que de agujas el infinito rodea
con ignoradas flores al abrirse
y vientos que de murmullos acechan,
contorno que la vida sortea
imposibles farallones de piedra
que impide que tu alma y la mía se mientan.

Un secreto entre dos miradas
lo mas cercano que se aleja
porteando de huellas las sendas
con alforjas de amor repletas,
en palabras que acaban sedientas
de la fuente que el tiempo seca
y de cerrojos que los deseos sujetan.

Niebla que en mi alma gatea
sabiendo que no existe la meta
que la pluma de tinta revienta
y lo profundo que puede ser tu mar,
déjame en tus alturas respirar
latiendo del coraje que se agrieta
de soñar que los sueños despiertan,
y me puedan llevar hasta tu altar…

Fotografía de Héctor Jiménez

2 comentarios:

Elwimg dijo...

Que impide que tu Alma y la mía se mientan... ¿Puede haber algo más sincero y más hermoso?, yo no lo creo...

Preciosa mi Querido y Admirado Poeta...

BesoT

BUENAS NOTICIAS dijo...

Entre viaje y viaje, paso a saludarte. Un beso.