domingo, 5 de abril de 2009

ENTRE SABER Y CONOCER


Algo que pronuncia tu nombre
que liba el néctar de los labios
al escapar su palabra pequeña,
sonajero de vida risueña
diminuta y desnuda
letras que de una boca se cuelgan.

Aquel que te nombra
entre truenos que el aire lleva
disfrazado de susurro incauto
agudo lucero que despierta,
cantado en luces de frases
recitadas y quietas
que en harapientos versos vuelan.

Los que te nombramos
agazapados en estrofas abiertas
serpenteando en tus sueños
y en la espera de una espera,
llevando lo inevitable
yuntado o suelto
a escribir caricias que juegan.

Ese mismo que te nombra
que conoce las calles desiertas
donde tuvo que dibujar
raíles en hojas muertas,
pasto de seco cielo
de agua o piedra,
mientras los ojos se cierran…,
los otros son las estrellas.


Fotografía de Pedro Garcea

4 comentarios:

BUENAS NOTICIAS dijo...

Nombrar algo es hacerlo real....
Saludos!!!!

Elwimg dijo...

Puedo tocar tu mano sin que tiemble la mía,
y no volver el rostro para verte pasar.
Puedo apretar mis labios un día y otro día...
y no puedo olvidar.
Puedo mirar tus ojos y hablar frívolamente,
casi aburridamente, sobre un tema vulgar.
Puedo decir tu nombre con voz indiferente...
y no puedo olvidar.

José Angel Buesa

Un besoT

Amanteceres dijo...

Pronunciar en silencio el nombre de quien amamos, callar sus recuerdos, muerte y calma que necesitamos.

Un Abrazo.

Anónimo dijo...

Lo priste seria no sentir nada por nadie...........que afortunados somos algunos
una besada molt suau
carmetta