domingo, 22 de noviembre de 2009

LLAMANDO A LA sombra.


Oía su música
apagando los sueños
hechos de aire y fuego
en mirada divina,
sin principio ni fin
refugiando los versos
sangrados de la historia
que la luz quiere abrir.

Escuchaba su voz
que por gracia del misterio
trucó la edad de la eternidad
en fiebre que de fuente brota,
a dulce cárcel de aroma
que respira en el agua
robando el beso de la boca
y la palabra al escribir.

Dije su nombre
de magia prodigiosa
que hunde elevando el tono
con solo la muda mirada,
majestuosa y solitaria
que gotea gota a gota
latiendo la dulce alma
que acaricias al morir.

Me mojé de ti
en charcos nacidos
de una nube oculta
y cercana a la gloria,
oculté el secreto
que guardo en la memoria
de la noche que se asoma
y que solo tu me haces vivir.

Mientras, fuera de mi, la lluvia llora…

3 comentarios:

ELWIMG dijo...

Oía su música
Escuchaba su voz...
Dije su nombre...
Me mojé de ti...
Mientras,fuera de mí,la lluvia llora…
He elegido estas palabras porque me parecen preciosas…

Un beso querido Desvanecerse, dulce como tu poesía…

Un Colibrí Viajero dijo...

Niño eres arte en pureza de letras ufff gracias por compartir tanto con tus lectores es un deleite leerte, un cálido abrazo te lleguen con ternura, mis humildes felicitaciones por tu obra.

luciernagadeluz dijo...

Un poema muy bello,lleno de nostalgia.Dando al corazón ese pellizco de dolor cuando te quedas en silencio recordando tu secreto. Un beso grande. Es precioso