jueves, 18 de febrero de 2010

CUANTO MENOS SE DE TI, MAS TE SIENTO










Se desmenuza el creer
en el mundo que olvidado ya no nos toca,
sobre espacios alquilados que se esparcen entre sombras
y vacíos cristales que están por hacer,
colmando los silencios de futuros que chocan
semillando el lecho de los sueños
empapándolos de ansias rotas.

Ya no cantan las letras
diseminadas en espacios que no se encuentran,
andando gélidas en las gargantas amargas
deambulando en bocas rojas y abiertas,
caminando a ciegas
de emociones sin retorno
olvidadas sobre tardes muertas.

Amargas soledades
hablando con susurros de esperanzas,
arruinadas por lo lejos que se ve tu cielo
hechas de costras que asfixian y matan,
prisionera del ansia de la vida
donde un espejo nos devuelve la imagen
entre palabras que sangran.

Flácida serenidad
depredada sin ningún filo en sus garras,
nubes hechas de gotas de ausencia
que en nuestros corazones se clavan,
palpitando con el vacío a cuestas
camina el mundo dando vueltas
con la desazón que produce el haber perdido el alma.

5 comentarios:

Gabriel dijo...

De tanto dar amor
perder se puede el alma
placer, dicha y dolor
sufrir o gozar
siempre alguien paga
mas solo es una sensación
pierde quien deja de amar
no el que ama.

Saludos

Un Colibrí Viajero dijo...

Sublime caballero, sublime, he quedado asi como abrazando als letras en una tarde porteña muy particular donde siento cercanos estos versos.
Mis humildes felicitaciones!
Un cálido abrazo.

Miguel Angel Lorenzo Garcia dijo...

Admiro ese pozo oscuro de donde salen tus palabras. Versos que solo puedo comprender a corazon abierto en contemplacion y complicidad con mi tristeza.
Magistral te felicito

Rochitas dijo...

un espejo que nos devuelve una imagen que ni nosotros mismos reconocemos.
Estas letras siguen cantando ;)

Amanteceres dijo...

Que Se Llama Soledad

Algunas veces vuelo
y otras veces
me arrastro demasiado a ras del suelo,
algunas madrugadas me desvelo
y ando como un gato en celo
patrullando la ciudad
en busca de una gatita,
a esa hora maldita
en que los bares a punto están de cerrar,
cuando el alma necesita
un cuerpo que acariciar.

Algunas veces vivo
y otras veces
la vida se me va con lo que escribo;
algunas veces busco un adjetivo
inspirado y posesivo
que te arañe el corazón;
luego arrojo mi mensaje,
se lo lleva de equipaje
una botella, al mar de tu incomprensión.
No quiero hacerte chantaje,
sólo quiero regalarte una canción.

Y algunas veces suelo recostar
mi cabeza en el hombro de la luna
y le hablo de esa amante inoportuna
que se llama soledad.

Algunas veces gano
y otras veces
pongo un circo y me crecen los enanos;
algunas veces doy con un gusano
en la fruta del manzano
prohibido del padre Adán;
o duermo y dejo la puerta
de mi habitación abierta
por si acaso se te ocurre regresar;
más raro fue aquel verano
que no paró de nevar.

Joaquin Sabina.

Espero que te guste, tu Post me recordó esta canción.

Un Beso Poeta.