miércoles, 7 de enero de 2009

REGATEANDO LA LLUVIA


Libérame de mi y de mi arrogancia
llenándome de ti,
colmando los silencios al que le faltan palabras.
Líbrame de poner cadenas de distancia
que siempre lleguen a ti,
serpenteando en ecos de canciones olvidadas.
Evítame los castigos de la ausencia
que susurran sin ti,
en bocas sedientas de voces mojadas.
Hazme jugar con una pizca de ignorancia
copándome en ti,
solazándome en ilusiones de mañanas.
Para perder la esclavitud de tus ojos
se que tendré que esconder la mirada,
del sol que me seca y que cuartea mi alma,
tras la sombra de un viejo paraguas…

Fotografía de Pedro Garcea

2 comentarios:

Elwimg dijo...

Dos cosas más aprendimos en la lluvia: cualquier sed tiene derecho cuando menos a una naranja grande y toda tristeza a una mañana de circo, para que la vida sea, alguna vez, como una flor o una canción.

Mario Payeras

Me encanta y la foto tambien.
BesosT

Anónimo dijo...

Las ausencias son sombras que siempre pulularán por nuestro aura.
Muy bonita
Un beso
Lhunna