viernes, 23 de febrero de 2007

DESEÁNDOLO


Sin querer pensando en ti, habiendo hecho de la oscuridad un mar de ilusiones, construyendo refugios en cada palmo de nuestra piel, robándonos a sorbos la vida, cada vez que se unen nuestros labios, me pongo a escribir.
Queriendo pensar en ti, todo aquello que no veo con el sentir, me asalta, los desiertos elegidos para vivir se han hecho pruebas de amistad, albergados bajo eternos cielos donde se pierden los recuerdos, y tiemblo al marcar las líneas de tinta sobre el papel.
Pensar en ti, que es imposible poder evitar, se me hace oscuridad, me hace levitar entre sueños que nunca se conquistarán, y la sangre se hace palabras derramadas sobre la hoja, muertas sin compasión en el último latido del corazón.

No me imagino escribir estas cosas sin que me ilumines.
Hablar de corazones siempre presupone acaparar las ilusiones, que de forma caprichosa se terminan colgando de nuestras almas. El presente parece que se ha quedado sostenido como las nubes, sin aparente forma y sin embargo se ha tejido una tela tan tupida, que atrapa mi persona y me pone rumbo hacia ti.
Dejando a parte las emociones que procreas a cada instante.

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