Saber que las horas cuelgan
sujetas de palabras,
de erráticas letras vueltas de espaldas
hacen temblar al frío, al frío del alba.
En sus brazos portan
los tiempos perdidos,
los arco iris de todas las alboradas,
esos espacios vacíos blancos de calmas.
Entre sus huesos caminan
gotas hijas de los rocíos,
la fugitiva tristeza de las barcas ancladas,
los reflejos furtivos del cristal de las mañanas.
Sombras inquietas que danzan
atrapadas en un abismo,
en un volcán que escupe lava de pasiones heladas
devorando la sustancia de sus escamas.
Yo las veo al caminar,
castillos vivos sin alma,
vigilantes perpetuos colgados,
…entre juncos y espadañas.
sujetas de palabras,
de erráticas letras vueltas de espaldas
hacen temblar al frío, al frío del alba.
En sus brazos portan
los tiempos perdidos,
los arco iris de todas las alboradas,
esos espacios vacíos blancos de calmas.
Entre sus huesos caminan
gotas hijas de los rocíos,
la fugitiva tristeza de las barcas ancladas,
los reflejos furtivos del cristal de las mañanas.
Sombras inquietas que danzan
atrapadas en un abismo,
en un volcán que escupe lava de pasiones heladas
devorando la sustancia de sus escamas.
Yo las veo al caminar,
castillos vivos sin alma,
vigilantes perpetuos colgados,
…entre juncos y espadañas.
Fotografía de Esther



.jpg)







