La topografía del vacío húmedo
susurra
sobre la soledad
con
ecos de superficie blanca,
en
la geometría de la ausencia
de
un intervalo que cae
sobre
la tinta sin alma.
Secreto
que se almacena
en
materia líquida del adentro
entre
fronteras de lo imperceptible,
líneas
mensurables sobre la arena
flotando
sobre cuartillas desiertas
con
la gravedad del silencio.
Relieve
de lo inasible
en
el trazo que no es visible,
arquitectura
de la gota muda
que
en palabras se derrama,
sobre
la nívea parcela que llora
creando
con sílabas de agua
el
cuerpo en el que flota la existencia.
Te
echo de menos PAPÁ
















