He
mirado en el trastero
y he descubierto un hilo,
todo en uno, uno en si mismo,
el leve canto de una huella,
la flor muda del rocío,
una luz que tiembla sola
muerta de frío,
el reflejo de una estrella
y el sentido de un latido.
y he descubierto un hilo,
todo en uno, uno en si mismo,
el leve canto de una huella,
la flor muda del rocío,
una luz que tiembla sola
muerta de frío,
el reflejo de una estrella
y el sentido de un latido.
También
he tropezado
con el olor de una sombra,
con el aroma de un beso,
con la piel de lo vivido,
con el pecho de lo invisible
que del mundo hace algo tibio,
con una certeza sin sentido,
un destino sin forma
y un eco sin sonido.
con el olor de una sombra,
con el aroma de un beso,
con la piel de lo vivido,
con el pecho de lo invisible
que del mundo hace algo tibio,
con una certeza sin sentido,
un destino sin forma
y un eco sin sonido.
Y
al final me he llevado
el sueño que de ti he perdido,
la calle que se guarda
al tacto de tu camino,
esa voz que toca el alma
que de ti me hace cautivo,
el aire del misterio
exhalado por tu falta
que sabe a calma si le respiro,
y el mapa de fuego puro
de tu abrazo infinito.
el sueño que de ti he perdido,
la calle que se guarda
al tacto de tu camino,
esa voz que toca el alma
que de ti me hace cautivo,
el aire del misterio
exhalado por tu falta
que sabe a calma si le respiro,
y el mapa de fuego puro
de tu abrazo infinito.
















