Mostrando entradas con la etiqueta Mística. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mística. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de marzo de 2026

BARBULLAR



El etéreo ser que no es
se escurre entre los dedos del pensar,
como humo en la boca del sueño,
sin equilibrio,
sin tener centro,
solo con círculos por cerrar.

Cuerpo que habla
y con un silencio responde,
como una sombra camina antes del paso,
como una voz que susurra antes del deseo
y con un principio que comienza por el final.

Todo intento de ser se quiebra
en el vértice del instante,
no queda pie consciente,
solo un cuerpo que respira
bullente, quizás, al saberse roto,
con los fragmentos por encontrar.

Fotografía de Gemma

Barbullar: Burbujear al cocer

miércoles, 8 de octubre de 2025

DIáLOGOS DEL ALMA Y EL AMOR



Si mi Alma pudiera decir lo que ama,
le diría al Amor, ¿me escuchas?
Te busco en la brisa,
en la luz temprana,
en la sombra temblorosa,
en el tibio aire
de cada caricia curiosa y celosa.

Si el Amor le pudiera responder al Alma,
le diría, ¿dónde te escondes?
Eres sombra y fuego,
sueño y herida,
agua que quema,
llama que enfría,
que en mi piel encalla y se fija.

¡Ay Amor! Si pudiera decir lo que amo,
tu que eres todo deseo,
hoguera de latidos
que nunca se apaga,
me tomas, me elevas,
me sueltas, me olvidas, me llagas,
y de mi nunca te acuerdas.

¡Ay mi Alma! Si llegara mi corazón
allá donde te escondes,
donde te sueño,
donde tu herida al fin me alcanza,
haciendo temblar mis labios
cada vez que tu voz me atrapa.

Amor, tu que eres guía,
como un lento río
que todo lo arrastra,
como el suspiro que se respira
con tu boca callada,
debes saber que tu alegría
a mi ser está encadenada.

Alma mía, mi Alma,
no se si eres sueño
o si me llamas,
no se si eres vida
o dulce mentira,
pero tus latidos
en mi seno descansan.

jueves, 3 de julio de 2025

DESEOS FLORALES

 

En el susurro de un viento helado
las flores cierran los ojos
al silencio pesado
como el yugo de una sombra.

Sus pétalos ya no respiran,
se asfixian en el polvo del olvido
y el aire, espeso,
se vuelve grito seco de zozobra.

Bajo cielos de acero,
las raíces se ahogan en su propia sed,
el sol se convierte en una lanza fría
que quema sin tocar ningún amanecer.

La tierra, gris como la Luna sin sueños
muerde con los labios de la sal,
esquilando las pieles de la tierra
como estrellas atrapadas en la penumbra.

Las flores ya no saben de la lluvia,
ni los colores que danzan en los días verdes;
se disuelven, se disipan
y sus fragancias se desvanecen en el umbral.

El jardín llora con sus hojas quebradas,
y el viento, que alguna vez fue aliento,
ahora solo es una mano vacía
que arrastra la memoria a su meta final.

Ya no alcanzo a los deseos
de un mundo que ya no es,
se fueron mas allá de lo que llego
y de lo que nunca mas llegaré.


viernes, 20 de diciembre de 2024

VERSOS FUGITIVOS

 

Oigo pasar al viento,
escucho un poema volar
cercado por el tiempo,
alzando su voz
sobre la voz del anhelo.

Pasos cansados de universo,
sin estrellas, sin soles,
vacíos de huellas sin ecos,
sin restos de luz que deslumbren
tejidos con las rejas
de un cielo perverso.

Escritos sin pluma
resbalando en el jabón
de la hoja en blanco
sobre unos ojos ciegos,
sombras de ignorancia,
de inocencia y embeleso.

Ventana entre crear y sentir,
ojos de vientre hueco
que aún no han descorrido su velo,
sobre letras de conciencia
inconsciente
creadas por un niño travieso.

Versos huérfanos
con una silueta inalterable
hecha de senderos,
hecha para caminar,
concebidos amando, combatiendo,
versos fugitivos
haciendo de la vida un perpetuo sueño.

martes, 5 de noviembre de 2024

SUEÑO DE FAUNO


Cae la niebla en los campos,
el jardín despierta
con el canto de los pájaros,
hojas como lenguas
mojan las sílabas al día
que impaciente se molesta.

La magia del bosque
da un zarpazo
en su estuche verde,
con aromas de flores
rasgando los bordes
donde llora la Luna llena.

Las hojas mustias se inclinan
sobre la fuente hecha piedra,
donde un verso mora
anidando con sus letras
al amparo de la espesura
que al seguidor de Dionisio alienta.

El fauno baila inquieto
haciendo sonar su flauta
entre gotas de lluvia,
que atenúan su lujuria
tras los rastros de las ninfas
que dejan las luciérnagas.

La flama de sus ojos
persigue rasgando los bordes
del verderío de la selva,
girando su cuerpo
y tocando con su tacto
la roja piel de sus cortezas.

Retoza trashumante
bajo la constelación profética,
entonando la melodía
de sensualidad cautivadora
queriendo abrazar el cielo
que cubre dulcemente la floresta.

Crepitan ríos de vino
por la verde fronda
de la deidad ebria,
viendo como el verso de oro
antes despierto se adormece
donde su garganta se refresca. 
 
   
                                                                        Fotografía de Pedro Garcea 

domingo, 20 de octubre de 2024

NIDO DE áNGEL


I.
Tras tiempo sin lágrimas
en ocasos y albas,
descerrajo las nubes
abriendo la nada
y despliego las alas.

¡Miro! Y mis ojos
ven tierra y mar
entre luces rutilantes
que a la piel del sueño
con caricias engaña.

Vestido de mundo
y sin sandalias caigo,
esperando la carta
que de negros vapores
llueva su escarcha.

Firme y terco,
bajo para romper cadenas
haciendo luchar al hombre contra el viento,
colérico y fiero,
entrando a liberar cárceles
y hago que el pecado apague sus fuegos,
sereno y sincero,
camino para salvar la verdad
que el humano trasformó en desasosiego.

Y en acabarlo todo
regreso, a la espera
de recibir alabanzas,
con los sueños entornados
entre albas y ocasos,
yo soy el ángel.

II.
¡Miradme! Soy yo,
esa estatua sin nombre
y cuerpo de viento,
con nubes por tierra
y un alma de fuego.

Siervo de la certeza
que retoza en el sueño,
pendiente de una espera
y de un anhelo.

¡Oh anhelo! Frío lugar,
frío deseo, frío abrazo
que ansía el cielo,
poder batir alas
por el mundo abierto.

Y con la piel de la nada,
iracundo y aburrido,
tras un alumbramiento
caer de luz en un derrumbe,
¡Miradme! Soy yo,
tan solo un sentimiento.

lunes, 8 de julio de 2024

SIN MI NO SOY NADIE


Sin notarte se que ahora estás,
escribiendo,
charlando sobre la vida,
latiendo y suspirando,
escondiendo tu piel al insensato,
esparciendo tus letras
revueltas entre los campos,
metiendo los codos
en todas las realidades
que saltan peldaño a peldaño,
abriendo tus ventanas
y liberando a la conciencia distraída.

¿Qué haces alma dentro de mi?
Tu que no sientes engaño,
que no tienes prisa,
perdida en los pensamientos
que solo te quedas preñada de palabras con cita,
que te sientes buscada y medida
seducida por el arte de la poesía,
alada de senderos ocultos
que nunca caminas a solas
y curan tus mas íntimas heridas.

¿Qué sientes alma ante el papel?
Si se te escapan las letras de las manos,
si muerden tu piel y te hacen daño,
con los alfileres que se disfrazan de deseos
ensartados en la pica de sus trazos.

Dime, ¿cómo te dibujas en los retratos?
¿Acaso como un rey sin trono?
¿cómo un ladrón sin banco?
¿cómo ese juglar sin voz
o aquel pirata sin tesoro que murió por encontrarlo?
tal vez como el díscolo soñador
de un amante sin sentimientos,
o el ilusionista provocador que vive de los engaños,
un deudor de la verdad,
el figurante de los teatros,
¿o un poeta maldito al que la musa le ha abandonado?

¿Tienes miedo ante la luz del infierno blanco?
¿Es tu pluma la que tiembla o son mis manos?
Emborronas los paisajes
de recuerdos y realidades,
con amaneceres partidos
a la espalda de un destino extraño,
juegas con la tinta a esculpir caminos
que están perdidos en el mapa de los presagios
y no dejas de acompañarme en las huidas
para compartir el botín de mis naufragios.

Sin notarte se que ahora sigues estando,
escribiendo,
te siento abrazando cálidamente
al tiempo infinito que paladea la cercanía,
en tus recónditos escondrijos
regalándome el abrazo del remanso,
haciendo posible que siga soñando
que me permite vestirme de poeta
y seguir haciendo poesía,
que me escuche en los silencios
transportándome a los cielos
donde puedo sentirme liberado,
¿dónde me llevas?
amiga del alma, amiga.

sábado, 29 de junio de 2024

MíSTICA MENDIGA (de un agnóstico)

 








Dioses que solo existís en el silencio,
¡habladme!
de ese Amor de llama fría
que arde de dolor y alegría,
¡decidme por qué la quiero!

Vosotros que la concebisteis
esculpida en alma de misterio,
como flor que nace de sabiduría
haciendo hablar a la afonía,
¡decidme por qué la quiero!

Vosotros que compartís mi agonía
comprenderéis a que me atengo,
si quiero vivir y no pensar
porque tengo que jugar con el límite del tiempo,
y entrar sin salir de su centro
huyendo de los cerrojos con el viento,
llegar a ningún lugar
volando al mar del firmamento,
querer ponerme una ropa que me desnude
para no esconderme de sus secretos,
contar una mentira que no mienta
que descubra la verdad de los sinceros,
querer ver con la mirada del ciego
para sentir lo que el vidente se está perdiendo,
saborear con una boca sin lengua
las caricias que dibujan las pieles en los cuerpos,
querer llorar una pena sin lágrimas
para no ahogarme en los deseos,
fundirme con el aire
que porta la llama de sus besos,
en fin,
quiero saber la respuesta que no me dais,
¡decidme por qué la quiero!

Aliviadme de la duda
y mostradme algún sendero,
responded con premura
pues necesito buscarla
antes de perder el acento,
¡decidme por qué la quiero!

Que no es un capricho lo que siento,
me acontece y me apetece
soñar con los ojos abiertos
y sin sueño poder soñarla
entre la tierra y el cielo,
ya que sin querer quererla, la quiero.