Para Genio David
El folio... siempre blanco y vacío...y siempre ...con algo.
Espera la hoja vacía
que cultiva el silencio pensando,
marcar en veredas de tiempo
los folios vacíos y blancos, relatando,
que de un fondo siempre fluye algo,
o lisiados versos engullidos de fango
o veleros de palabras batidos por el viento, soplando,
y tropezando a veces, borboteando,
cuando solo quiere que la llenes
y mentirla mientras la mientes
con esa incorregible corriente de tinta
que sigue las letras de los deseos, volando,
tendida como ráfaga de escalofrío
mirando tras las cortinas del rocío
las palabras de aquello que estás sintiendo y amando,
así me espera la hoja
quejándose vacía y siempre en blanco,
solo ella me retiene en silencio, pensando.
El folio... siempre blanco y vacío...y siempre ...con algo.
Espera la hoja vacía
que cultiva el silencio pensando,
marcar en veredas de tiempo
los folios vacíos y blancos, relatando,
que de un fondo siempre fluye algo,
o lisiados versos engullidos de fango
o veleros de palabras batidos por el viento, soplando,
y tropezando a veces, borboteando,
cuando solo quiere que la llenes
y mentirla mientras la mientes
con esa incorregible corriente de tinta
que sigue las letras de los deseos, volando,
tendida como ráfaga de escalofrío
mirando tras las cortinas del rocío
las palabras de aquello que estás sintiendo y amando,
así me espera la hoja
quejándose vacía y siempre en blanco,
solo ella me retiene en silencio, pensando.
Fotografía de Pedro Garcea






