domingo, 23 de agosto de 2026

MURMULLOS de OTOÑO



Se tiñe el bosque en oro y rojo ardiente,
la brisa lleva historias al camino
y cruje el suelo bajo el fiel destino
del tiempo que se escurre lentamente.

El sol declina en ángulo paciente,
pintando sombras largas con su trino
y danza el viento, libre y peregrino,
barriendo hojas de un sueño ya ausente.

El árbol cede, sabio en su despojo,
la vida se repliega en su morada,
la savia duerme, honda y recogida.

Y aunque parezca todo un triste antojo,
el ciclo sigue, nunca se ve nada
morir sin dar promesa de otra vida.


Fotografía de Gemma

1 comentario:

Violetaneutrina dijo...

Debe ser ésta cosa extraña , del extraño mundo que nos rodea....quizá por eso siento que al morir ahora sí puede haber promesa de otra vida... No me hagas mucho caso, debe ser el final de este laaaargo y cálido verano.