Trato de olvidar lo que pueda
para quedarme sin estelas que pisar,
saboreando las vueltas de la rueda
tensando la cuerda lo que se halla de tensar,
desatando nudos hechos de maromas saladas
salpicadas de perlas dejadas por la mar.
Trato de deshacerme de lo que tenga
y desnudarme sin ecos que repicar,
entregándome el tiempo que me queda
a que las flores me enseñen a respirar,
haciendo de su caricia una cerca
y de su aire escrito solo un cantar.
Trato de escaparme de tus brazos
para encontrarte en cualquier revuelta,
sobre distancias que nunca lograré hollar
soñando los pasos sin darme cuenta,
volando estrofas en cielos de estrellas
que se sueñan sin poderlo evitar.
Trato de cambiar la fría resaca
por un paseo tuyo que me rodea,
pisando rastros en el papel ocultos
que caminan de razones ciegas,
de versos semillados en sus cunetas
que palidecen de palabras muertas al brotar.
Aceptar que te llevo conmigo
lo llevo intentando hasta la fecha.
para quedarme sin estelas que pisar,
saboreando las vueltas de la rueda
tensando la cuerda lo que se halla de tensar,
desatando nudos hechos de maromas saladas
salpicadas de perlas dejadas por la mar.
Trato de deshacerme de lo que tenga
y desnudarme sin ecos que repicar,
entregándome el tiempo que me queda
a que las flores me enseñen a respirar,
haciendo de su caricia una cerca
y de su aire escrito solo un cantar.
Trato de escaparme de tus brazos
para encontrarte en cualquier revuelta,
sobre distancias que nunca lograré hollar
soñando los pasos sin darme cuenta,
volando estrofas en cielos de estrellas
que se sueñan sin poderlo evitar.
Trato de cambiar la fría resaca
por un paseo tuyo que me rodea,
pisando rastros en el papel ocultos
que caminan de razones ciegas,
de versos semillados en sus cunetas
que palidecen de palabras muertas al brotar.
Aceptar que te llevo conmigo
lo llevo intentando hasta la fecha.
Fotografía de Esther Rivera








