miércoles, 8 de abril de 2026

ROTO QUEJIDO


 

Cuando el tiempo fue tiempo
y el instante se hizo momento,
el dolor se desdobló
tras un grito famélico,
notando un chasquido en el alma
de una sombra callada
que como una tabla vieja nadie repara,
borrando el amor en su balanceo
y regando el mundo con una lágrima
en un quebrado aullido sin gargantas.

Ebria la noche que no se acaba,
un eco tibio que repite el sonido
del susurro gris que no se apaga,
las ansarinas rimas desfilan
cuando el tiempo pasa
sobre el misterio de su acechanza,
que vuela con voz muda
y un temblor de su vacío
que nos abraza
en un roto quejido sin palabras.


Fotografía de Gemma

1 comentario:

Violetaneutrina dijo...

Hay noches que no terminan nunca y duelen....

.