jueves, 24 de septiembre de 2026

PERSEGUIDA


Tu risa es como el viaje que no acaba,
la brisa que entre sueños me sostiene,
y yo, que solo soy un árbol que no tiene
raíces ya, por ti me siento lava.

Una rosa nació donde mirabas,
sin pedir mas que un gesto que la entrene;
mi corazón, tan terco, se entretiene
en ver como a tu amor se le desgrana.

No quiero eternidad, ni cielo claroscuro
solo el temblor sutil de tu mirada
y el eco de tu voz dándome amparo.

El mundo se disuelve entre un susurro
y aunque el viaje sea largo de alborada,
tu rosa florece como luz de faro.

Fotografía de Gemma

2 comentarios:

Violetaneutrina dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Violetaneutrina dijo...

Perdóname no era apropiado para un poema tan hermoso, a veces debo pensar antes de escribir.